Post 1. La sospecha.

Mi nombre no es importante. Ni ahora ni después, aunque puede que dé cierta autenticidad a este relato. De momento, y para evitar el sufrimiento de la gente que me quiere, no publicaré mi nombre. No saben que he descubierto un bulto en mi cuello.

8 de Enero de 2015.

Ahora ya hace tres semanas o así que descubrí que tenía un bulto en el cuello.  Fué el 17 de Diciembre.  No es que sea importante el día exacto en que lo descubrí, pero si me parece,que si la información que aparezca aquí, es lo más precisa posible aprovechará mejor a alguien.

A las pocas horas de descubrirlo pensé, que si era un tumor maligno, escribiría a cerca de la experiencia, día a día, por si puede en algún momento servirle a alguien.

Como aficionada a las terapias naturales siempre he echado de menos buenos testimonios en las páginas que he visitado. Por eso, en aquel momento pensé en escribir. Después, inmediatamente pensé.. “No seas paranoica.! te descubres un bulto y ala! tumor maligno!.”

Si lo que voy a hacer, sale bien, la gente sabrá que hay otras alternativas  a las que puede acudir usando su libertad. Y si sale mal, la gente sabrá en qué puedo haberme equivocado. De una manera u otra, habremos aprendido muchas cosas.

 Cuando decidí publicar mi experiencia con el cáncer, se lo conté a mi marido. Le dije que lo publicaría para que todo el mundo tuviera acceso a datos frescos. Nos miramos y me sonrió cómplice. En ese momento le quise un montón.

Es curioso… ¿cómo podíamos reír de algo así?

Pues mira. No lo sé, por que un hormigueo empezó a hacerse notar en la boca del estómago.  Un hormigueo que llegó para no volver a irse…

16 de Diciembre de 2014

Ese día, volví a rascarme el cuello como cada día desde hacía aproximadamente un  mes.

Durante un mes estuvo picándome el cuello como si tuviera urticaria, o alguna erupción.. incluso me despertaba de noche.. me miraba al espejo para ver que era y .. nada. No había nada nunca.

Ese día, en el trabajo, de nuevo un gran picor en el cuello, y de nuevo a rascarme delante del espejo esperando encontrar algún tipo de erupción. Y nada. De repente, al pasar los dedos por delante del cuello, noté algo extraño. Algo diferente. Lo palpé.. Que era aquello?   madre mía…era redondo.. y tan grande como una pelota de ping pong..!! estaba allí, en mi cuello!!! a simple vista no se ve si no sabes que está alli. Queda detras del músculo ECM. Pero sí, alli había un bulto. Grande, y subía y bajaba cuando tragaba.

Me dió una risa nerviosa. Un bulto! … bueno. Iría al día siguiente al médico a ver que era. Sería tiroides. En mi familia padecen las mujeres de tiroides y yo me había librado. Así que aquello debía ser Bocio o algo así. Si la palabra tumor pasó por mi cabeza fué desechada ràpidamente.

Al día siguiente con bastante expectación acudí al médico de familia. Me palpó la masa, y me mandó una analitica sin más. A la pregunta de ¿Esto que puede ser? me contestó. Lo veremos. Vamos a hacer las pruebas necesarias. Una cosa detras de otra. Una analitica normal, con medición de TSH fué lo que hizo.

Una semana para la analítica y los resultados. La analítica era perfecta y todo el mundo en casa se puso muy contento. Yo no. A mí me hubiera gustado que mi tiroides funcionara mal, y que ese hecho estuviera relacionado con la presencia de aquel bulto. Pero mi tiroides funcionaba a la perfección. Aquello, era otra cosa.

Para este momento, yo ya estaba preocupada. La analítica me preocupó más, y el nudo en el estómago seguía allí. Cada vez más intenso.

Oleadas de energía salían de mi estómago hacia abajo con cada pensamiento. Me hacían sentir muy mal. Era miedo.

Esta sensación horrible, el miedo moviendo energía en mi cuerpo, intentando somatizarse en algún otro lugar era malísima.

El médico  (suplente ) de familia, en mi segunda visita, cuando vió la analítica me dijo que no entendía por qué me habían hecho sólo aquella prueba. Me examinó. Me examinó no sólo el nódulo del cuello, si no que me hizo quitar la ropa y palpó cada punto ganglionar de mi cuerpo. Axilas, ingles, mamas…

“Voy a mandarte a que te vea el cirujano cabeza- cuello. ” Es quien tiene que ver y valorar esto. Y pregunté…¿Que es? ¿es algo malo? y me dijo. Eso no se puede valorar así. Es algo que hay que ver y hacer más pruebas. No te preocupes.

Tarde. Ya estaba preocupada.

ANALITICA 17 DICIEMBRE 1 ANALITICA 17 DICIEMBRE 3

Un comentario en “Post 1. La sospecha.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s